No puedo evitar que tropieces, pero puedo ofrecerte mi mano para que te sujetes y no caigas
17 de septiembre de 2012
Queridisimo y estimado Sol
A ti querido sol te escribo el día de hoy a ti que hiciste de mi día algo perfecto a ti que alumbraste mi tristeza y me hiciste sonreír, a ti que me diste ese atardecer y sin dejar el viento atrás fue tu complemento porque me dejó respirar, mirar al cielo sonreír y lentamente pensar ¡Estoy viva!
Fueron muchos los días de oscuridad lluvia y aburrimiento pero hoy solo tú me alentaste con tu brillo y aunque no puedo mirarte fijamente miro a las nubes busco figuras y me pierdo en el cielo, se me pueden pasar las horas y no dejo de mirarte.
Cuando llega el atardecer te ganas miles de miradas, yo me quedaba callada observándote; esa perfección que tienes para dejar el mundo, descansar y al otro día volver a empezar y aunque a veces te pones intenso y molesto te ganas miles de enemigos y maldiciones por ahí pero todo el mundo te ama y te necesita para todo. Querido Sol te agradezco por mañanas y tardes alegres a tu lado, espero que nunca dejes de brillar. Cordialmente, una admiradora tuya.
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)

No hay comentarios:
Publicar un comentario